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Poner límites sanos sin sentir culpa


Muchas personas asocian poner límites con dañar el vínculo. Ocurre justo lo contrario: los límites claros hacen que las relaciones sean más honestas y más sostenibles.

Una fórmula sencilla

  • Reconoce lo que la otra persona necesita: «Entiendo que es importante para ti».
  • Expresa tu límite en primera persona: «Esta semana no puedo».
  • Ofrece una alternativa real si la hay: «Podemos verlo el próximo lunes».

La culpa inicial es normal y suele bajar con la práctica. Si sentirla te bloquea de forma persistente, es un tema que se trabaja muy bien en terapia.

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